El conductismo radical es fundamentalmente diferente de la psicología tradicional, por tanto no es de extrañar que haya sido malinterpretado. Se ofrece como alternativa a los tratamientos tradicionales de la mente que evita alguno de los problemas insolubles surgidos de aquellas panorámicas. B. F. Skinner intentó en varias ocasiones describir esta alternativa con éxito moderado, atribuible parcialmente a la opacidad de su prosa y a lo excesivo de las aplicaciones por él propuestas. Ofrecemos fragmentos de uno de sus libros dedicado a este propósito en un esfuerzo por mostrar cómo su aproximación se ocupa habitualmente de temas tratados por la “psicología cognitiva”. Mientras el conductismo radical moderno ha avanzado más allá de las concepciones de Skinner en modos considerables, sus escritos aún son instructivos.
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