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El autor comienza narrando la actividad académica y
experimental de Donald Hebb, quien fue uno de los padres de la neurobiología
moderna y precursor de los modelos de redes neurales.
Trabajó con destacadas figuras como Karl Lashley y Penfield. se
destacó en el estudio de la inteligencia animal y humana y diseñó el famoso
laberinto Hebb-Williams. Antes de él, las teorías de la información eran
unidireccionales, pero él reavivó la idea de circuitos de retroalimentación
neurales.
El principal aporte de Hebb a la psicología teórica fue el
concepto de “asamblea celular” y reavivó el intento de explicar la conducta en
términos de asociación de ideas (lo cual era fuertemente combatido por el
conductismo radical). El propuso que las ideas tenían una base física. Su obra
cumbre fue “La organización de la conducta: una teoría neuropsicológica” de
1949. En la segunda parte del libro se ocupó de la emoción, la motivación, la
enfermedad mental y la inteligencia, desde el punto de vista de su teoría. |