La hipertensión arterial es un factor que media y precipita la presencia de patologías cardiovasculares de alta letalidad. El tratamiento farmacológico de la hipertensión, si bien controla los episodios de la enfermedad, no ha logrado abatir sus tasas de morbi-mortalidad, pues soslaya la intervención efectiva para modificar los factores de riesgo asociados a la génesis y curso de dicho trastorno, entre los que destacan: la obesidad, el tabaquismo, el alcoholismo, los malos hábitos alimenticios y los patrones de afrontamiento. Se presentan los resultados de un programa implementado con dos grupos de pacientes. Uno de ellos de la consulta externa de un hospital de tercer nivel y el otro integrado por personas de la tercera edad. El programa se dirigió a modificar los estilos de afrontamiento ante situaciones estresantes, a través de: entrenamiento en relajación, reestructuración cognitiva, detención de cadenas de pensamiento y retroalimentación biológica. Los resultados muestran reducciones, con un nivel de significancia de a =0.05, en cuanto a la presión sanguínea diastólica, frecuencia cardiaca y la percepción de salud. |